miércoles, 9 de febrero de 2011

Millones de seres humanos en la miseria frente una minoría enriquecida


Como lograr conjugar la libertad con la igualdad en una sociedad humana


Por Sylvia Ubal

¿Cómo logramos rescatar la definición de Libertad, que se ha visto arrinconada por el capitalismo?

Porque la libertad es más que poder elegir entre decenas de marcas para un mismo producto; porque la libertad es más que poder capitalizar y acumular propiedad privada mientras esto causa la exclusión de muchos, porque la libertad es más que esa creencia implantada de que se es “Libre” mediante el individualismo. Porque el “Libre mercado” no es otra cosa que la vida encarcelada, ya que significa privatizaciones, saqueo, violaciones; significa el encarcelamiento de nuestros derechos más básicos a la vivienda, a la salud, a la educación gratuita; significa la exclusión social y el desprecio por la vida, el medio ambiente y la cultura… en beneficio de la Libertad de acumular capital .
Libertad es compromiso social, solidaridad, responsabilidad ecológica, es la que debemos rescatar.

La Libertad ha sido ultrajada con trajes de frivolidad y de egoísmo, para justificar la mortífera codicia de los monopolios capitalistas. Y así disfrazada nos la pasean por los televisores y revistas, para que nos creamos libres, cuando obtenemos un privilegio por encima de otro congénere, más pisado aún que nosotros.

Según dice la oposición Venezolana y las fabricas de noticias, EE.UU. es “El País de la Libertad”, Que se debería llorar porque los cubanos no pueden elegir entre 10 o 15 marcas de champú; o porque no tienen la “libertad” de poseer cada uno un teléfono móvil, y cambiarlo a cada rato como en el autodenominado “mundo Libre”, en el que tenemos la “Libertad” (mediante pago) de cambiar el teléfono de la forma que queramos. Y aunque eso haga que en el Congo, los congoleses tengan la “libertad” de seguir siendo sojuzgados por la barbarie generada por empresas como Sony que para saquear el Coltán no han cejado en su “Libertad” de crear una guerra que ya ha dejado más de 10 millones de muertos

Las empresas tienen inclusive la “libertad” de la obsolescencia programada, que es el envejecimiento prematuro de las cosas, con el fin de que cuando se dañen prematuramente, vayamos a comprar otras. Esta medida es tomada por la publicidad, para impulsarlos a “renovarse”: e instarlos a “renovar” sus cosas, a ejercer su Libertad de consumo. Esta obsolescencia programada genera más basura, polución, más expolio y más muerte en países saqueados como el Congo. Pero es que, frente a la sagrada “Libertad de USA” de parasitar el planeta, ¿quién se atreve a juzgar nociones de Responsabilidad social y ecológica?

A la libertad le duele que la vean como frívola, que crean que ella se define según los privilegios de pocos, mientras la mayoría solo tiene la “libertad” de morir de hambre…

En el “mundo libre”, cada 7 segundos, un niño de menos de diez años se muere de hambre. Esto no ocurre en Cuba, según la FAO, 842 millones de personas sufren de malnutrición crónica. Ninguna de ellas es cubana como también en el “mundo Libre”, 200 millones de niños viven trabajan y duermen en las calles;

Según informe de (CEPAL) en Latinoamérica y el Caribe hay mas de 102 millones de seres humanos en completa indigencia, o sea un 20 por ciento de la población. Y según este informe esto no ocurre en Cuba.

Cada día mueren en el mundo por causas totalmente evitables unos 35 000 niños (UNICEF, informe Estado Mundial de la Infancia). Cuba, a pesar de ser un país bloqueado, posee índices de salud iguales a los del “primer mundo” (“una tasa de mortalidad infantil de 4,7 por cada mil nacidos vivos y 26 de los 169 municipios cubanos presentan mortalidad cero» (Unicef))… esto porque hay voluntad, decisión política, y sobre todo porque el sistema cubano no permite la libertad de acumular y capitalizar en grandes monopolios. Es esta capitalización la que excluye a las mayorías del acceso a suplir sus necesidades más vitales, como pasa en el “mundo Libre” de los EE.UU.

No obstante, las fábricas de opinión tratan sin cesar de desprestigiar y destruir el sistema cubano, mintiendo sistemáticamente, y ocultando, por supuesto, las cifras aquí expuestas (que sin embargo han tenido que reconocer organismos como UNICEF).

Latinoamérica y el Caribe se mantiene como la región más desigual del mundo en la distribución de ingresos y de activos tales como tierra, capital, salud, educación y tecnología. Así lo informo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL en Santiago de Chile. Y además dijo que aun existen 181 millones de latinoamericanos pobres y más de 80 millones de indigentes casi la mitad de ellos viven en extrema pobreza; siendo que Bolivia, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y Perú son los países con los peores niveles, por otro lado Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay tienen los niveles de menor pobreza.

La concentración de la riqueza es escandalosa, por ejemplo en Colombia, el país que ocupa el puesto número 11 de desigualdad en el mundo. Según la CEPAL más del 49.2 por ciento de la población de Colombia vive bajo la línea de pobreza y el 14.7 por ciento en condiciones de pobreza extrema. Las cifras de los niños víctimas de la pobreza en Colombia son escalofriantes: 45% de ellos son pobres y 17% se encuentran en la indigencia. En los Estados Unidos hay zonas donde uno de cada cuatro habitantes es pobre. En los estados de New York, Arizona y Massachussets el porcentaje de pobreza extrema es del 25 %. También en Europa aumenta el número en condiciones de pobreza extrema, Italia con un 19% de su población, Inglaterra con el 16% y España con el 12%.
Mientras estas “libertades” inundan hoy las calles y los basurales de Colombia, un solo banquero, Sarmiento Angulo, controla el 42% del crédito Nacional y acaba de declarar ganancias en el último bimestre de 2010 por 1.950 millones de dólares. Y Colombia ahora alberga en su suelo 7 bases militares del “País de la Libertad”: EEUU. Desde sus 7 bases militares en suelo colombiano, hay
Libertad de abusar a las nativas para los marines de EEUU.

Colombia es una colonia Libre, tan libre que en ella los marines gozan de Libertad Total. Plenas Libertades. El ex presidente Alvaro Uribe antes de irse da inmunidad a soldados de los EEUU por sus crímenes y Colombia se convierte en una Colonia de los EEUU y no podrán ser perseguidos ante el TPI (Tribunal Penal internacional), por crímenes cometidos o a cometer en Colombia, esto les otorga plena inmunidad.

Hay ya varios casos de niñas violadas por soldados y oficiales gringos en Colombia. Con las nuevas bases y el tratado de inmunidad, los estadounidenses tendrán más Libertad de violar y abusar a las nativas.

El caso de una niña de 12 años violada en la base colombiana de Melgar "por un oficial activo del Ejército de los Estados Unidos y uno retirado: Michael Cohen y Cesar Ruick" es escalofriante, pues ella y su madre ya han sido víctimas de un intento de asesinato en Bogotá, por tratar de visibilizar las violaciones sufridas.

A pesar de la peligrosidad que implica hacer investigaciones, ya se conocen otros casos de varios uniformados estadounidenses implicados en violaciones y torturas "muchachas que fueron torturadas sexualmente", actos que fueron grabados en vídeo y publicados; una de las jóvenes se suicidó.

Colombia es una colonia Libre. Lo único que ocasiona una “mancha” en ese paraíso de libertades, es una malvada guerrilla que probablemente ahora mismo conspira malvadamente para privar de sus Libertades al exitoso emprendedor y banquero Sarmiento Angulo, y para impedir sus Libertades a los “gloriosos marines”.

sylviaubal@gmail.com

Fuentes:
http://www.kaosenlared.net/noticia/campana-liberacion-presos-politicos-colombia
Datos acerca de la Libertad y la Dignidad en Colombia: http://www.kaosenlared.net/noticia/saqueo-terrorismo-estado-secuestran-millones-vidas
http://periodicopg.com.ve/?q=node/16727/pdf
Azalea Robles en Kaos en la Red

lunes, 17 de enero de 2011

Las trasnacionales invaden y destruyen el ecosistema en el Uruguay


Las trasnacionales invaden y destruyen el ecosistema en el Uruguay
La Minería a Cielo Abierto una actividad de grave impacto ambiental

Por Sylvia Ubal

No existe una actividad industrial tan agresiva ambiental, social y culturalmente como la Minería a Cielo Abierto Esta remueve la capa superficial o sobrecarga de la tierra para hacer accesibles los extensos yacimientos de mineral de baja calidad. Para sacar los minerales de estos yacimientos, se remueve gran cantidad de tierra con maquinaria y explosivos, creando inmensos cráteres que pueden llegar a ocupar más de 100 hectáreas y normalmente alcanzan de 200 metros a 800 metros de profundidad. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberías de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.

Nuevamente llega a Uruguay una empresa extranjera Aratirí de la transnacional Zamin Ferrous con un negocio millonario: la minería de hierro a cielo abierto. Y se ha presentado ante el estado uruguayo con el proyecto Aratirí, interesado en la explotación del hierro. La zona de interés abarcaría las inmediaciones de Pueblo Valentines, Cerro Chato y Paraje Las Palmas, por lo que la extracción de hierro comprendería canteras (unas 2.000 ha) en los Departamentos de Treinta y Tres, Florida, Durazno y Cerro Largo. La información disponible en los distintos medios no es muy abundante.

Podemos decir a modo de ejemplo, que los requerimientos de energía eléctrica para el proyecto serían de 250 MW (equivalentes al consumo de más de 150.000 hogares). En cuanto al uso de agua para la producción y transporte de 10 millones de toneladas anuales de roca hasta la costa oceánica, a través de un "acueducto", requerirían el equivalente al consumo de agua de una población de 100.000 habitantes. No obstante, algunas versiones señalan que parte de la misma sería reciclada, aunque no ha sido precisado el procedimiento. Asimismo, cabe observar que estas rocas pueden contener otros recursos minerales, de ahí que la solicitud realizada ante la Dirección Nacional de Minería y Geología DINAMIGE hallan también incluido otros metales como oro, plata, plomo, zinc, cromo, platino, níquel y paladio.

Como generalmente sucede en otras partes del mundo, los productores agropecuarios de las localidades afectadas por el proyecto han expresado su total desacuerdo. Los trabajos iniciados de exploración por la Empresa Aratirí, para evaluar las reservas del depósito de magnetita han sido ya motivo de conflictos con los lugareños.

El ruido de máquinas y el resplandor de reflectores en la noche, así como la invasión de predios para realizar esas tareas generan preocupación acerca del destino de esas tierras en las que sus antepasados también han producido y vivido. Esta realidad ha de traducirse en la emigración y abandono de la actividad rural y la fragmentación del paisaje social y cultural de estas zonas.

Los vecinos agrupados en torno a este conflicto expresaron su sentir por la ausencia de las autoridades del gobierno. Como respuesta, sólo se les ha trasmitido que "el tema es muy nuevo" y que el Código de Minería NO protege en absoluto al propietario de la tierra afectada.

Sería entonces oportuno reflexionar sobre lo siguiente dado que los costos y las agresiones más violentas al medio ambiente, no son asumidos por la empresa inversora sino que ésta los transfiere a los ciudadanos uruguayos y los principales impactos ambientales causados por la minería a cielo abierto (MCA) en su fase de explotación son los siguientes:

• Afectación del entorno en general: la MCA transforma radicalmente el entorno, pierde su posible atracción escénica y se ve afectado por el ruido producido en las distintas operaciones, como por ejemplo en la trituración y en la molienda, en la generación de energía, en el transporte y en la carga y descarga de minerales y de material estéril sobrante de la mina.
• Contaminación del aire: el aire puede contaminarse con impurezas sólidas, por ejemplo polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso. También puede contaminarse el aire con vapores o gases de cianuros, mercurio o dióxido de azufre, contenidos en gases residuales, procesos de combustión incompleta o emanaciones de charcos o lagunas de aguas no circulantes con materia orgánica en descomposición.
• Afectación de las aguas superficiales: los residuos sólidos finos provenientes del área de explotación pueden dar lugar a una elevación de la capa de sedimentos en los ríos de la zona. Diques y lagunas de oxidación mal construidas o mal mantenidas, o inadecuado manejo, almacenamiento o transporte de insumos (como combustibles, lubricantes, reactivos químicos y residuos líquidos) pueden conducir a la contaminación de las aguas superficiales.
• Afectación de las aguas subterráneas o freáticas: aguas contaminadas con aceite usado, con reactivos, con sales minerales provenientes de las pilas o botaderos de productos sólidos residuales de los procesos de tratamiento, así como aguas de lluvia contaminadas con contenidos de dichos botaderos, o aguas provenientes de pilas o diques de colas, o aguas de proceso contaminadas, pueden llegar a las aguas subterráneas. Además, puede haber un descenso en los niveles de estas aguas subterráneas cuando son fuente de abastecimiento de agua fresca para operaciones de tratamiento de minerales.
• Afectación de los suelos: la minería a cielo abierto (MCA) implica la eliminación del suelo en el área de explotación, y produce un resecamiento del suelo en la zona circundante, así como una disminución del rendimiento agrícola y agropecuario. También suele provocar hundimientos y la formación de pantanos en caso de que el nivel de las aguas subterráneas vuelva a subir. Además, provoca la inhabilitación de suelos por apilamiento de material sobrante.
• Impacto sobre la flora: la MCA implica la eliminación de la vegetación en el área de las operaciones mineras, así como una destrucción parcial o una modificación de la flora en el área circunvecina, debido a la alteración del nivel freático. También puede provocar una presión sobre los bosques existentes en el área, que pueden verse destruidos por el proceso de explotación o por la expectativa de que éste tenga lugar.
• Impacto sobre la fauna: la fauna se ve perturbada y/o ahuyentada por el ruido y la contaminación del aire y del agua, la elevación del nivel de sedimentos en los ríos. Además, la erosión de los amontonamientos de residuos estériles puede afectar particularmente la vida acuática. Puede darse también envenenamiento por reactivos residuales contenidos en aguas provenientes de la zona de explotación.
• Impacto sobre las poblaciones: la minería a cielo abierto (MCA) puede provocar conflictos por derechos de utilización de la tierra, dar lugar al surgimiento descontrolado de asentamientos humanos ocasionando una problemática social y destruir áreas de potencial turístico. Puede provocar una disminución en el rendimiento de las labores de pescadores y agricultores debido a envenenamiento y cambios en el curso de los ríos debido a la elevación de nivel por sedimentación. Por otra parte, la MCA puede provocar un impacto económico negativo por el desplazamiento de otras actividades económicas locales actuales y/o futuras.
• Cambios en el microclima: la MCA puede causar cambios en el microclima y puede provocar una multiplicación de agentes patógenos en charcos y áreas cubiertas por aguas estancadas.
• Impacto escénico posterior a la explotación: la MCA deja profundos cráteres en el paisaje. Su eliminación puede conllevar costos tan elevados que puedan impedir la explotación misma.

Los uruguayos se preguntan como dice Rosina Mascheroni en su carta al Sr. Presidente ¿Cuál es el sustento del Uruguay Natural que promocionan en el exterior? Y promocionamos los uruguayos que estamos fuera del Uruguay, y que es un país agro exportador. Y ahora lo vemos ahora amenazado por proyectos mineros, de miles de hectáreas productivas con índice CONEAT superior a 100?, según estadísticas del Ministerio de Turismo. http://www.mintur.gub.uy/estadistica/index.html

¿Es posible que se estén hipotecando las fértiles praderas naturales en proyectos mineros que producen alteraciones irreversibles en ecosistemas naturales y que se esta hipotecando la salud y el futuro del paisito, el de sus hijos y nietos?

Quizás sea el momento de dejar de marchar al son de las empresas transnacionales y sea el pueblo uruguayo quien establezca las pautas para la planificación y la gestión, y tome la decisión final. Así, podrán comenzar a transitar un camino de desarrollo a escala humana que permita que las futuras generaciones puedan vivir en y de esa misma tierra

sylviaubal@gmail.com

jueves, 19 de agosto de 2010

Año 2010 registró temperaturas record en la historia del planeta


Los países industrializados dañan el ecosistema mundial


Por Sylvia Ubal

En la primera mitad del año 2010 los expertos en efectos climáticos han considerado que este año ha sido el más caliente, que se haya registrado en la historia y con consecuencias climáticas extremas en todo el planeta, que pueden causar sequías e inundaciones. Según el profesor Phil Jones, de la Universidad de East Anglia (Gran Bretaña) el efecto invernadero y el fenómeno de “El Niño” han causado condiciones extremas en todo el mundo, un aumento de las temperaturas medias en el océano Pacífico y el deshielo en el Ártico.

Al mismo tiempo, el científico estadounidense Jim Hansen, que en 1988 advirtió sobre el cambio climático, ha indicado que el calentamiento global puede quedar fuera de control y cambiar por completo al planeta a menos que se tomen medidas rápidamente para revertir el aumento de las emisiones de carbono. Hansen afirmó que el cambio climático puede incrementar el nivel de los mares y causar la extinción de especies. Su posición es compartida por el asesor científico del Gobierno británico, David King, quien considera “esencial” llegar a un acuerdo lo antes posible sobre las emisiones de carbono, causantes del efecto invernadero.

En general, los científicos coinciden en que los mayores niveles de dióxido de carbono y otros gases invernadero impiden la irradiación del calor de la superficie terrestre y han sido el factor clave del aumento de las temperaturas desde 1880.
Por otra parte, el análisis de datos proporcionados por satélites de la NASA han sumado un nuevo factor a la contaminación atmosférica y al calentamiento global: la pérdida de biomasa en las zonas tropicales. Esa pérdida como resultado de incendios forestales y la quema de hojas y otro tipo de restos vegetales se suma a la emisión de gases invernadero como causas principales del calentamiento global.

De acuerdo con un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro, la eliminación de esa biomasa, produce dos de los principales contaminantes; el monóxido de carbono y el óxido de nitrógeno. Además, contribuye a la formación de fenómenos climáticos. Hasta ahora se consideraba que el mayor factor de contaminación en la atmósfera era la emisión de gases invernadero procedentes del uso de combustibles fósiles.
Sin embargo, con los nuevos satélites atmosféricos, los científicos han logrado seguir la pista de los elementos químicos presentes en la atmósfera y han descubierto que la cantidad de biomasa quemada en África subecuatorial y en la región de Indonesia y Australia es alrededor de dos o tres veces superior a lo que se calculaba.

Sin embargo, no se pueden inferir tendencias en las temperaturas mundiales por la experiencia de un año, pero ignorar ese hecho ha sido desde hace mucho uno de los trucos favoritos de quienes niegan el cambio climático: señalan un año inusualmente caliente en el pasado y dicen: “Miren, el planeta se ha estado enfriando, no calentándose, desde 1998”. En realidad, fue 2005 y no 1998 el año más caliente hasta la fecha; pero el punto es que las temperaturas que rompen récords las estamos experimentando ahora en el 2010 Y el planeta seguirá cocinándose.

La gran estrategia transnacional: una amenaza contra la vida.

Uno de los indicadores más fiables de la versión desigual de la globalización, lo constituye la consolidación y ampliación del dominio transnacional. Las empresas transnacionales en el contexto de la imposición neoliberal ampliaron sus tentáculos y abarcaron en sus grandes negocios la prestación de servicios públicos estratégicos a escala planetaria y la privatización/explotación de los recursos naturales.

Bajo el argumento de la integración comercial crean, de la mano de las instituciones financieras multinacionales y de la Organización Mundial del Comercio, las condiciones propicias para implementar y prolongar “un nuevo saqueo global”, estableciendo sus propias reglas, y han montado una enorme campaña de desinformación para proteger sus balances económicos.

Para las empresas transnacionales no existen fronteras capaces de impedir su ensanchamiento económico cuando su objetivo, además de obtener una mayor acumulación de capital, es conseguir mayores cuotas de poder, desmantelando los aparatos Estatales, corrompiendo las esferas de decisiones, justificando guerras de intervención y condicionando financieramente a los países a partir de una estrategia global que busca lograr un creciente control de la producción, los servicios, los recursos naturales y hasta la misma vida.

Vemos a los científicos que cuestionan el consenso sobre el cambio climático; vemos a organizaciones que impulsan escándalos falsos, y vemos también a los comités de asesores que dicen que cualquier esfuerzo para limitar las emisiones paralizaría a la economía. Una y otra vez, se encontrará que están en el extremo receptor de un ducto de financiamiento que empieza con las grandes compañías de energía, como Exxon Mobil, que ha gastado decenas de millones de dólares promoviendo la negación del cambio climático, o Koch Industries, que ha patrocinado organizaciones antiambientalistas durante dos décadas

Y las empresas transnacionales siguen la misma tendencia de explotar los recursos naturales para sus fines de lucro: la explotación minera, la mercantilización del agua, la extracción de petróleo y la usurpación de la diversidad biológica, llegando al extremo de patentar las variedades biológicas mesoamericanas para sus futuros planes comerciales.

El poder de las transnacionales es de tal magnitud que el futuro de un país entero se decide en sus oficinas centrales con sede en los países miembros del G-7. Es en Washington, Madrid, Tokio o Londres donde se toman las decisiones que resultan en mayores niveles de pobreza en lo que ellos siguen denominando como Tercer Mundo, marcando una diferencia abismal no solo en términos de la calidad de vida, sino en aspectos sociopolíticos, culturales y tecnológicos.

Las corporaciones transnacionales son las responsables de la peor contaminación ambiental, del calentamiento global, de la manipulación genética, de las guerras (Irak, Afganistán), de las muertes violentas y de las muertes por enfermedades. En su actual estrategia pretenden apropiarse del agua, del oxígeno, de la vida, del futuro.

Las transnacionales se reparten el mundo como un inmenso pastel prescindiendo de las necesidades básicas de los pueblos. Están en todos lados y hasta en los países más pobres operan generando ganancias que superan los presupuestos públicos.

Las Corporaciones multinacionales se dividen la explotación de los recursos naturales

Para algunas de éstas empresas el petróleo se ha convertido en algo así como la sangre del sistema capitalista y es un recurso estratégico que mueve la economía del mundo y que justifica guerras de intervención para favorecer a una decena de empresas: Exxon, Mobil, Texaco, Chevron, Shell, British Petroleum, AGIP-Phillips, Elf y Amoco

La industria farmacéutica es otro de los puntos fuertes de las transnacionales; unas cuantas de ellas dominan el mercado mundial de estos imprescindibles productos: Bayer, Abbot, Aventis, Lancasco, Merck, Pfizer, McKenson, Hoechst, Shering, Bristol-Myers, Squibb BMS por citar algunas de las más poderosas.

Pero además, la industria farmacéutica transnacional pretende monopolizar el derecho exclusivo de mercadear la medicina y a través de las imposiciones comerciales pretende bloquear la producción y venta de medicina genérica, también pretende controlar las plantas curativas de la medicina tradicional de los pueblos indígenas.

Las trasnacionales comercializan con todo y cada vez más, abarcan la agricultura y la producción alimentaria en sus negocios, en ambos casos se han experimentado severos cambios en los últimos años por la introducción de los productos transgénicos.

A través de la manipulación genética, se producen actualmente alteraciones en las plantas para acelerar el crecimiento, aumentar el peso y dotarlas de insecticidas incorporados a su código genético o producir semillas estériles con lo que se incrementa la dependencia de la agricultura y se engorda a las grandes trasnacionales agroquímicas como Monsanto, Syngenta, Aventis, Seminis, Advanta, Groupe Limagrain, Sakata, Delta & Pain Lane, KWS AG, Bayer Crop. Science y Down, vulnerando la soberanía alimentaria, afectando a millones de campesinos, especialmente los pequeños productores.

Las mismas características encontramos en un amplio abanico de ejemplos del poder transnacional, que va desde cadenas globales de restaurantes (Mcdonald´s, Pizza Hut), de tecnología informática (Microsoft, Apple), de las comunicaciones celulares (Motorola, Nokia), de la telefonía móvil y fija (Americatel, Telefónica) de entretenimiento e información (HBO, AOL, CNN), en la explotación minera a cielo abierto (Glamis Gold Internacional –Montana-), y las transnacionales interesadas en la privatización de la distribución del agua domiciliaria (Internacional Water Limited, Betchel Enterprises), o de las embotelladoras de agua pura o gaseosas (Coca-Cola, Pepsico) también forman grandes firmas de artículos de deporte (Nike, Reebock), de maquinaria de construcción (Topke, Caterpillar), de fabricación de automóviles (Ford, Toyota) de cereales (Nestlé, Kellog´s) de aparatos electrodomésticos (GE, Samsumg) por citar solamente algunas.

A todas las atraviesa un rasgo en común: son, como dice Chomsky, “creaciones artificiales, monstruos listos para devorar todas las ganancias que puedan a costa de quien sea”. Forman parte de un sistema de muerte, porque ponen en peligro directo las condiciones ambientales en el planeta y amenazan la calidad de vida de millones de excluidos y excluidas en el mundo.

sylviaubal@gmail.com

miércoles, 30 de junio de 2010

La explotación legal e ilegal de oro daña la cuenca del Río Caroní


La práctica de la minería da pie para la deforestación en Venezuela

Por Sylvia Ubal

El problema ecológico y la crisis ambiental surgen por que los seres humanos interviniendo activamente el medio ambiente y para satisfacer sus necesidades, van dañando a todos los seres vivos que dependen de ese medio ambiente. La intervención de la humanidad sobre la naturaleza se ha ampliado últimamente como consecuencia del desarrollo científico y tecnológico. Algunas personas han sometido a la naturaleza a una sobreproducción, explotando recursos naturales renovables y no renovables de manera incontrolada, poniendo de este modo, en peligro la vida sobre el planeta.

El aumento incesante de la población y la revolución industrial crearon la necesidad de incrementar la obtención de materiales que sirvieran como materia prima para las fábricas. Por este motivo se produjo un incremento en las actividades mineras. Y lamentablemente son muy grandes y poderosas las mafias que explotan la madera, el oro, el hierro, los diamantes y la bauxita
Al mismo tiempo, el crecimiento de la población provocó un incremento en la producción de alimentos, lo que dio origen al desarrollo de actividades como la agricultura y la ganadería.

La minería intensiva genera graves daños ecológicos

La actividad minera en Venezuela se desarrolla principalmente en la Guayana Venezolana del Estado Bolívar, con la extracción de hierro, oro, diamantes y bauxita (con la cual se produce el aluminio). La práctica de la minería da pie para la deforestación producida en los yacimientos explotados a cielo abierto, como el caso del mineral de hierro en el Cerro Bolívar y en El Pao. La extracción de oro y diamantes también deforesta grandes extensiones de bosques en las cuencas de algunos ríos como el Caroní, Paragua y otros.

Toda minería a cielo abierto, conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a cielo abierto en muchas partes del mundo.

El uso del mercurio en la minería envenena las cuencas de los ríos En las minas de oro de El Callao (Estado Bolívar), se utiliza el mercurio en el proceso de extracción del mineral. El mercurio es altamente venenoso, su uso indiscriminado ha contaminado las aguas del río Yuruari y los suelos que se encuentran alrededor de la mina. Otro aspecto negativo de la utilización del mercurio en la explotación del oro es que afecta la salud de las personas que están en contacto con él, ocasionando problemas en la piel y en el sistema nervioso.
Las cuencas de los ríos son invadidas por mineros y aventureros que además de la contaminación que ocasionan, ponen en peligro las reservas de agua del embalse del Guri y las plantas hidroeléctricas instaladas en el río Caroní.

La quema y la deforestación amenazan el ecosistema

Ante las agresiones de actividades como la minería, la quema, la deforestación, la explotación maderera, la apertura de picas y caminos, el turismo indiscriminado e irrespetuoso, se ha exigido a los gobiernos y a sus instituciones civiles y de Guardería Ambiental que asuman su responsabilidad de vigilancia y control de esas áreas, en respeto a las leyes y normas ambientales, y a los convenios internacionales, dada la importancia estratégica de esta región y la necesidad de la aplicación de políticas que no contradigan las normas de conservación establecidas.

La Cuenca Alta del río Caroní, y la Cuenca Alta del río Paragua ocupan una extensión de unos 47.500 km2 y están ubicadas geológicamente en el Macizo Guayanés al sur de Venezuela. Las características más importantes de esta zona son su fragilidad ecológica, sus bosques y su riqueza en agua dulce. Estratégicamente hablando, esta cuenca cumple una doble función: por un lado es un área de suma importancia, ya que es cuenca de aguas seguras, todas las nacientes se encuentran dentro de los límites de Venezuela y la producción de agua hace posible la generación de electricidad para más de un 73% de la población del país a través de la Represa Hidroeléctrica de Guri. Por otro lado es reservorio de agua dulce del planeta.

Esta área está protegida por diversas figuras legales que se superponen pero no se contraponen: Zona Protectora Sur del Estado Bolívar (Decreto 942 del 27-5-75) donde se establece la "Zona Protectora Sur del Estado Bolívar", por sus características naturales del clima, vegetación, suelos e hidrología que constituyen la principal fuente de agua para el embalse denominado El Guri, el cual es el principal abastecedor de energía eléctrica a nivel de las regiones central, oriental y sur del país.". El Parque Nacional Canaima. Según Decreto 770, de fecha 12-6-1962 y Ampliación Decreto 1137, el 09-09-1975. Se crea para conservar y preservar las características únicas de esta estratégica región de incomparable belleza que alberga especies de animales y vegetales únicas en el planeta, formaciones geológicas en forma de meseta tubulares denominadas tepuyes, y las reservas de agua dulce del río Caroní.

El ecosistema se ve afectado ante una minería contaminante

Monumentos Naturales Formaciones Tepuyanas: Según Decreto 1233 del 18-01-1991: Debido a su extrema fragilidad, cuyas condiciones ecológicas son únicas en el mundo, en los cuales se encuentran rasgos y evidencias representativas de la evolución de la vida del planeta, siendo sustento de una diversidad de flora y fauna con un alto grado de endemismo, caracterizados además por ser nacientes de importantes ríos de Guayana y patrimonio natural, cultural y científico donde no se permite las explotaciones mineras en los cursos de agua.
Pero se ve con preocupación el incremento de la actividad minera (artesanal, de mediana o de gran minería) expresamente prohibida en los decretos de protección, extracción que se realiza tanto en ríos, como en sabana y bosques, con las consecuencias más graves, la contaminación del aire, aguas y el suelo por las máquinas y técnicas empleadas para la extracción. La minería contribuye a la contaminación del aire mediante los gases tóxicos generados por las máquinas excavadoras, como también los gases nocivos surgen por las explosiones que rompen las rocas, generando enfermedades respiratorias en los trabajadores y pobladores cercanos a la zona de excavación y perjudicando a plantas y animales.

Se puede asegurar que el ecocidio de la cuenca del río Caroní depende de dos factores importantes, Primero, la deforestación irracional de la selva de Guayana para la obtención de la madera, desde la época de la colonia hasta nuestros días y segundo, la explotación legal e ilegal de oro en toda la cuenca del río Caroní, mutilando la capa vegetal.

La tala de los bosques sin control, ha destruido miles de Km2 de selva, como ejemplo basta con la desaparición de la selva de San Camilo entre Apure y Táchira por una tala de árboles y las autoridades no hacen nada al respecto.

Los suelos no escapan al fenómeno de la contaminación, los residuos explosivos que se dispersan los empobrecen, perjudicando así, el desarrollo de la vida. Las partículas diseminadas por las explosiones también ocasionan la contaminación del agua al depositarse en mares, ríos y lagos. Aunado a esto, el mercurio utilizado para extraer el oro, envenena los ríos. Los derrames de sustancias como el petróleo causan daños muy serios al ambiente. En general, las actividades mineras en sus diferentes facetas pueden originar problemas muy graves de tipo social, económico, político y ambiental.

El hombre es el gran depredador porque no se ha puesto a pensar que todas y cada una de sus acciones tienen consecuencias que desequilibran su medio ambiente

sylviaubal@gmail.com

martes, 1 de junio de 2010

Día Internacional del Ambiente entre la contaminación y la destrucción del ecosistema mundial



Amazonas, el pulmón del planeta ha sido deforestado en 680 mil km2

Por Sylvia Ubal

El 5 de Junio en todo el planeta se celebra el Día Internacional del Ambiente, pero esta nueva celebración no es un festejo, es un día triste, un día que nos recuerda lo mal que hemos actuado y como lo seguimos haciendo con el ambiente, un día que nos recuerda todo lo malo del ser Humano. Es un día para estar enojados con los que están destruyendo nuestra casa solo por dinero, por mejorar la calidad de vida de unos pocos sin pensar en el futuro de toda ha humanidad

Vemos a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que firmo el inicio de la construcción del proyecto Pascua Lama, uno de los más grandes del mundo, que va a demandar unos 3.000 millones de dólares a desembolsar a lo largo de 25 años ¿y después que? ¿Qué le deja a los Argentinos y a toda la humanidad? Tanto en Chile como en Argentina el proyecto genera plenos rechazos y resistencias de las comunidades, asambleas de vecinos y organizaciones ambientalistas que insisten en la contaminación que genera la actividad minera y el saqueo de la cordillera.
Sin dudas, la mega minería es la actividad industrial más agresiva tanto en lo ambiental, como en lo social y cultural. Y sobre todo si se considera el perjuicio que genera a las economías familiares, al socavar la fuente de su tradicional actividad productiva. El oro se va en manos extranjeras, mientras el agua, fuente de vida, es contaminada y los glaciares, principales reservorios de agua dulce, son eliminados. Para extraer los metales preciosos se necesita cianuro, y una vez juntado el oro, es veneno se que queda en el ambiente contaminando el agua y la tierra.

America Latina sufre las consecuencias de una rapiña milenaria

El setenta Y cinco por ciento del territorio de la selva Peruana esta repartida en lotes petroleros siendo adjudicada a diferentes empresas petrolíferas extranjeras, sin la consulta y consentimiento de los pueblos nativos que en la práctica son los dueños legítimos de estos territorios. La selva peruana se ha convertido en la gran reserva petrolífera del mundo y como tal está en la mira y la ambición de los grandes capitales de las empresas trasnacionales del petróleo. Lo que desconocemos es cual será el beneficio que obtendrán las comunidades nativas y el pueblo peruano en general.

Amazonas es el pulmón del planeta, pero la deforestación es tan grande que en el año 2005 había llegado a los 680.000 km2, y de acuerdo a un informe gubernamental en el 2009 a llegado a los 890.000 km2. Estas áreas son destruidas por depredadores para plantaciones de celulosa, siembras de soya, grandes empresas trasnacionales mineras y del petróleo, entre otras. (http://www.mre.gov.br/)

En 2009 las plantaciones de eucaliptos en Brasil sobrepasaban los 50.000 km2, Argentina perdió casi dos tercios de sus bosques originarios durante el siglo veinte. Gran parte de ese territorio está ahora ocupado por cultivos de soya, algodón y maíz transgénicos (140.000 km2) y plantaciones de pinos y eucaliptos. En Paraguay la superficie sembrada de soya creció entre 1995 y 2003 de 8.000 km2 a casi 20.000 km2 y en el 2009 llegó a mas de 50.000 km2 Para cultivar soya en Bolivia se deforestaron más de 20.000 km2 de bosque durante los últimos 15 años. (1)

La minería destruye los ecosistemas

El área concesionada a proyectos mineros tiende a cubrir un promedio del 10% del territorio de los países en la región. Esta dimensión varía y hay que considerar que el área de influencia de la explotación minera es siempre mayor que la superficie concesionada, puesto que implica toda la infraestructura de vías de comunicación y accesos a suministros, fuentes de energía y agua. La energía proviene en parte de centrales hidroeléctricas -existentes o proyectadas- que ocupan a su vez más territorio, más agua y generan otros conflictos.

En Perú la superficie concesionada a las mineras creció de 1,49% en 1991 a 8,2% en 2006 (105.504 km2); 2009 (253.640 km2); en México, 3% en 1994 y 8%, en 2002 (158.595 km2); en Chile, 7,3% en 2002 y 10,6% en 2009 (130.000 km2); en Ecuador, 5% en 2000 y 16,7% en 2004 (45.513 km2) y en 2009 (96.317 km2). En este último país las solicitudes de concesiones cubrían el 69% del país en 2000 y el 84,5% en 2004 (2) y en el 2009 el 95%.

¿Que daños ocasionan?

A las emisiones nocivas lanzadas por estas industrias al aire (CO², SO²), al agua y a los suelos (dioxinas y derivados del uso de cianuro, arsénico y mercurio, entre otros), se le agregó en los últimos años la contaminación con plaguicidas y transgénicos de los monocultivos. Además de provocar serios problemas de salud y deterioro de condiciones de vida a las poblaciones campesinas de varios países del mundo, la aplicación masiva de agroquímicos está produciendo daños de otro tipo que en un futuro no tan lejano agravarán el panorama. Se teme que la destrucción del hábitat, el uso de plaguicidas y la introducción de cultivos invasores están causando la disminución de polinizadores, lo que pone en el peligro de extinción a muchas especies vegetales (3).

Las empresas transnacionales de plaguicidas producen también las semillas transgénicas y son propietarias de la mayoría de las patentes de biotecnología agrícola, con lo que pueden tener el control de la agricultura y de la cadena alimentaria a nivel mundial (4). La contaminación transgénica es un negocio adicional de estas industrias, que por la vía judicial exigen pago a los agricultores cuyos cultivos accidentalmente se han contaminado con semillas patentadas. Incluso cuando no pueden cobrar por sus patentes, como le ocurrió a Monsanto en Argentina, se beneficiaron con la venta de plaguicidas (5).
La operación de cada planta de celulosa requiere de cientos de miles de hectáreas de plantaciones, conocidas como "desierto verde" porque han significado la destrucción de una superficie similar o mayor de bosque nativo con la correspondiente pérdida de biodiversidad en flora y fauna, la contaminación y el agotamiento de cauces de agua. Estas fabricas necesitan una gran cantidad de agua para sus procesos y tienen que instalarse junto a grandes ríos para aprovechar el recurso y luego desecharlo seriamente dañado y contaminado.

Empresas y gobiernos presentan en sus campañas de apoyo a los monocultivos de árboles como "forestación". Sin embargo, los estudios confirman los efectos negativos de esta actividad al registrar destrucción de bosque nativo, disminución de biodiversidad y fuentes de agua, problemas de salud a comunidades vecinas, contaminación de agua y degradación de suelos (6).

La devastación que produce la minería queda en los grandes depósitos de escoria contaminada que han acumulado años de explotación en cada uno de los países. Esta destrucción continúa y se agrava a medida que crece el número de las explotaciones a cielo abierto

El cobre, el oro y uranio por ejemplo, están diseminados en extensos terrenos, su extracción implica remover con explosivos grandes cantidades de roca y someter el material resultante a un proceso de lixiviación que emplea enormes cantidades de agua mezclada con ácido sulfúrico para extraer cobre y uranio, y con cianuro para recuperar el oro. Los desechos quedan ahí para siempre y se convierten en fuente de contaminación de aguas superficiales y subterráneas que, al descender hacia los valles afectan a sectores con economías basadas principalmente en la agricultura.

En 1998, 23 de los 29 proyectos mineros en Perú correspondían a la extracción de oro. Las empresas socias del Consejo Minero -que extraen casi la totalidad del cobre, oro, plata y molibdeno de Chile- explotaban en 2004 nueve yacimientos de oro en ese país. Ese mismo año se realizaban operaciones en 23 yacimientos de oro en Centroamérica. La cifra tiende a aumentar en esa región.

El uranio esta concebido como el nuevo “dorado” de las trasnacionales

En Argentina, Brasil y México usan uranio para producir energía eléctrica, por lo que despertó preocupación la denuncia sobre exploraciones de uranio en Guatemala. Desde enero de 2005 se otorgaron nuevas licencias para explorar el elemento radioactivo en ese país. En marzo de 2006 más de 32 empresas realizaban prospecciones y exploraciones de uranio en Argentina, Bolivia, Brasil, Guatemala, México y Perú (http://www.wise-uranium.org/upsam.html)

Este negocio parece estar asegurado para los próximos años puesto que la Agencia Internacional de Energía Atómica anunció recientemente la instalación de 130 nuevas centrales nucleares y el precio del uranio sigue en ascenso. Dadas las precarias condiciones actuales para supervisar las explotaciones de oro cabe preguntarse cómo se va a controlar la extracción del uranio. Conviene recordar la mina de uranio de Wismut, que funcionó entre 1945 y 1990 en la ex República Democrática Alemana y dejó más de 5.000 mineros muertos de cáncer al pulmón (7).

En 2004 Perú contaba con ocho funcionarios para monitorear en terreno más de 6.200 concesiones mineras; ese mismo año el gobierno chileno dictaba un decreto para que la empresa Barrick Gold hiciera fiscalización aduanera a su propio proyecto de plata y oro en la frontera con Argentina (8). Con tan mínima fiscalización estas industrias pueden ocultar buena parte de sus actividades, incluyendo escapes radiactivos o tóxicos, intencionados o accidentales. De hecho, en 1999 lluvias fuertes desenterraron centenares de tambores de cianuro de sodio en Amapá, Brasil, en terrenos de una mina asociada al Grupo AngloGold/Anglo American. Hubo muertos y los peces desaparecieron del río Vila Nova, pero nadie se hizo responsable (9). En Chile, en 2005, a raíz de un accidente radiactivo en una planta de celulosa de Celco en construcción, se supo que la empresa había ocultado hechos similares en el pasado (10). Poco después se descubrió que otra empresa de celulosa en Chile, CMPC, ocultó durante diez años un derrame de mercurio en una de sus plantas (11).

Los pueblos se enfrentan a los poderes nacionales e internacionales

Pese a que las elites políticas hacen frente común con las empresas en las operaciones de blanqueo de imagen y en la represión de las protestas a través de paramilitares o mercenarios - práctica habitual en África y situación cada vez más común en países latinoamericanos como Colombia, Ecuador y Perú, esta reacción de las comunidades ha ido en aumento al conocerse el impacto de estos proyectos sobre su salud, sus patrimonios ambientales, sus culturas y sus economías. Y comienzan las movilizaciones indígenas y campesinas en Brasil, Bolivia, Colombia, Guatemala y Ecuador, que se han enfrentado por años a las compañías mineras, petroleras y forestales, se agregan ahora las protestas de sectores ciudadanos que rechazan la instalación de megaproyectos destructivos del medio ambiente en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.

La gente también está reaccionando contra las políticas que por un lado impiden que la población tenga acceso a los recursos vitales y por otro los entregan al negocio transnacional, como sucede con la privatización del agua y la concesión a privados de los mares territoriales y bordes costeros.

La reacción frente a las protestas es asumida indistintamente por las empresas o los gobiernos, son numerosos y repetidos los casos de abusos a los derechos humanos cometidos para facilitar la instalación y desarrollo de estos negocios. Estos atropellos van desde la persecución de opositores individuales hasta la represión masiva y el desplazamiento de comunidades. En estos últimos años se han reportado casos graves de esta índole en Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay y Perú. Pero la represión puede tomar otras formas, como en Chile, donde se pone en práctica leyes antiterroristas para encarcelar a dirigentes de comunidades indígenas que defienden sus derechos territoriales frente a la expansión de las empresas forestales. La mayoría de éstas se halla involucrada en denuncias por participar en acciones represivas contra comunidades indígenas, por conflictos de tierra o destrucción de bosques.

Afianzadas en la región durante los regímenes dictatoriales de la segunda mitad del siglo veinte, estas industrias no constituyen una fuente importante de empleo. Más bien prescinden de la población, excepto como mano de obra barata ocasional. Su accionar destructivo del entorno promueve el despoblamiento de las zonas donde operan.

La información disponible nos dice que en diferentes países de Latinoamérica nos encontramos con una pérdida brutal de recursos naturales y humanos, donde las transnacionales, con una inversión mínima se llevan recursos de enorme valor, dejando un saldo de contaminación y destrucción del medio ambiente y un empeoramiento de las condiciones económicas y de salud de las poblaciones afectadas directa o indirectamente por su accionar y el deterioro ambiental irreversibles.

Somos naturaleza, somos hijos de la tierra: de ella venimos y a ella volvemos. Este concepto define a la tierra como sagrada y a la vida como valor absoluto.

sylviaubal@gmail.com

NOTAS:
1. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), (2005) Objetivos de Desarrollo del Milenio: una mirada desde América Latina y el Caribe
2. Fuentes: Perú. Instituto Nacional de Concesiones y Catastros Mineros (INACC); México. Secretaría de Economía. Informe de la minería mexicana,; Chile. Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN); Ecuador, Dirección Nacional de Minería, Gestión de Seguimiento y Gestión Minero. Estadística de Áreas y Hectáreas,
3. Ashman, T., M. Burd, S. Mazer, T. Knight, J. Steets and J. Vamosi. "Pollination Decays in Biodiversity Hotspots
4. Id. p. 204.
5.
6. Araya, J., Carrasco, N. and Montalba, R., (2006) Contexto Económico y Social de las Plantaciones Forestales en Chile: El caso de la comuna de Lumaco, región de la Araucanía , Montevideo: WRM-OLCA, p. 66-68.
7. Diehl, Peter Uranium Mining in Europe: The Impacts on Man and Environment ,
8. El Exilio del Cóndor: Hegemonía transnacional en la frontera. El tratado minero entre Chile y Argentina , Santiago: OLCA.

9. Oliveira, Cimoni Documento confirma que hubo irradiados en planta Celco de Valdivia 'Diario Siete (2006) 'Mercurio en planta de celulosa Laja ', 3 de abril.

10. Baracyetse, Pierre, L'Enjeu Géopolitique des Sociétés Minières Internationales en République Démocratique du Congo , Buzet: SOS Rwanda-Burundi.

The Curse of Gold, Washington: HRW.
11. Maldonado, Adolfo,) La Manera Occidental de Extraer Petróleo: la OXY en Colombia, Ecuador y Perú , Lima: Oilwatch.

jueves, 22 de abril de 2010

O desaparece el capitalismo o muere la Madre Tierra


El 22 de abril Día Mundial de la Tierra


Por Sylvia Ubal

“Los derechos humanos y los derechos de la naturaleza
son dos nombres de la misma dignidad”
Eduardo Galeano

El 22 de abril, se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Tierra, la fecha tiene una característica muy especial, porque no fue establecida por la Organización de Naciones Unidas. Fue promovida por un movimiento de ciudadanos, que decidió organizarse para resguardar el planeta.

El senador y activista ambiental estadounidense Gaylord Nelson había convocado a la celebración el día 22 de abril de 1970 a esta jornada que llamó el Día de la Tierra, al inicio del equinoccio de primavera en el Hemisferio Norte.

En esta convocatoria ambientalista participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias, y centenares de comunidades respondiendo al llamado del líder parlamentario y de la juventud universitaria. Más de veinte millones de personas se movilizaron, tomaron las calles, los parques y los auditorios para manifestarse por un ambiente saludable y sustentable. Y establecieron en sus comunidades, universidades y colegios, una plataforma de difusión y discusión sobre el medio ambiente y sus principales problemas.

El 22 de abril de 1970, Día de la Tierra, logró una coincidencia política que parecía imposible. Se logró el apoyo de políticos de distintas tendencias, ricos y pobres, que condujo a la creación de la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos y a la aprobación de leyes relacionadas con el aire limpio, el agua limpia y la conservación de especies en peligro de extinción. A partir de entonces, se promueve la Celebración de Día de la Tierra cada año como una instancia de reflexión y acción en favor del ambiente

La madre Tierra un concepto milenario de los pueblos originarios

Y desde el año 2009 una propuesta de Bolivia ha cambiado su denominación, siendo la nueva Día Internacional de la Madre Tierra (en quechua: Pachamama).

Pero en estos cuarenta años es mucho lo que se ha escrito sobre este tema, probablemente casi todo lo que podía escribirse. Sin embargo es muchísimo menos lo que se ha hecho en este período por nuestra Madre Tierra que nos dio vida y albergue, que nos provee de alimentos, agua para beber y oxígeno para respirar.

Los países industrializados se desentienden de su responsabilidad ambiental

En estos años todos los gráficos estadísticos resultan negativos. Siguen aumentando las emisiones de gases contaminantes, ha crecido geométricamente el consumo y sus consecuentes desperdicios, el planeta se ha cubierto de cultivos y árboles transgénicos. Se sigue deforestando a tasas suicidas, los océanos se están convirtiendo en vertederos, la mega minería cada vez mas expandida destruye o deteriora todo lo que toca y tantos otros males.

Seguimos fracasando en el objetivo de brindarle a nuestra Madre Tierra el respeto y cuidado que esta merece, en el objetivo de construir una sociedad sustentable. Mucho se dice, pero poco se hace. Palabras que se las lleva el viento y firmas en el agua se han convertido en los quehaceres cotidianos de quienes deberían poner fin a este comportamiento insano, autodestructivo que nos está contaminando el presente y robando el futuro.

Los 25 países más contaminantes del planeta han aprobado en la cumbre de Copenhague sobre el clima un acuerdo que sirve sólo a los intereses del gran capital y a la apropiación capitalista de los recursos, dejando de lado sus responsabilidades. Seguimos pagando los costos del veneno con el que los países del primer mundo contaminan el planeta en el que todas y todos vivimos los países mas pobres, los menos industrializados.

Una nueva iniciativa la Conferencia Mundial de los Pueblos

Sin embargo, desde el 19 al 22 de abril ocurrirá algo diferente, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, convocada por el presidente boliviano Evo Morales en Cochabamba, Bolivia, tendrá un condimento nuevo que hasta ahora no había tenido. Se va a discutir el cambio climático global en serio, El Gobierno boliviano en una iniciativa verdaderamente necesaria, ha convocado a 130 países, a los movimientos sociales, ONGs, gobiernos, intelectuales, pueblos originarios y personas de todo el mundo a reunirse para tratar diversas propuestas sobre el calentamiento global desde otra perspectiva. Y que no lo paguen los afectados, que los capitalistas transfieran tecnología gratuitamente, que se aprueben los Derechos de la Madre Tierra. Y buscar verdaderas soluciones y ya no simples acuerdos políticos sin peso ni obligaciones para sus firmantes.

Según el Protocolo de Kioto, los países industrializados deben reducir sus emisiones de gases contaminantes en un cinco por ciento entre 2008 y 2012. Las organizaciones sociales de Bolivia plantearán que a partir de 2013 las naciones ricas bajen en un 50 por ciento la cantidad de dióxido de carbono arrojado a la atmósfera, entre otros componentes.

La crisis ecológica mundial debe ser asumida por los capitalistas

Que la crisis climática sea pagada por los capitalistas, que se transfiera gratuitamente tecnología a los países afectados, la aprobación de los Derechos de la Madre Tierra y la creación de un tribunal internacional que juzgue a estados y empresas responsables del calentamiento global serán algunas de las propuestas de los 20 mil participantes venidos de 130 países para la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra (CMPCC), que se realizará en Tiquipaya, Cochabamba. “Aquí hay dos caminos. O muere el capitalismo o muere la Madre Tierra”, sostuvo el presidente Evo Morales.

Según el gobierno, estas exigencias serán presentadas en la 16ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 16), que se realizará a fin de año en México. La COP 15, hecha en diciembre pasado, concluyó con un documento presentado por Estados Unidos, Brasil, India, China y Sudáfrica, que se habían reunido a solas para redactar el Entendimiento de Copenhague.

Este documento no es vinculante ni establece cuáles serían los compromisos de cada país para que la temperatura del planeta sólo crezca dos grados centígrados en este siglo. Se calcula que la temperatura promedio de la Tierra es de 15 grados. Si aumentara dos grados, decenas de científicos alertan que sería inevitable despedirse de cientos de ciudades costeras e islas casi al nivel del mar, como la república de Tuvalu, un atolón de corales en el sur del océano Pacífico. Sería por el derretimiento de los cascos polares y de varios glaciares.

El uso de combustibles fósiles para la obtención de energía y el modelo agrícola industrial –fuertemente controlado por un puñado de transnacionales- son las dos fuentes principales del cambio climático. Según las estadísticas, las prácticas agrícolas contribuyeron alrededor del 17 por ciento en las emisiones mundiales entre 1990 y 2005. La agricultura industrial, que promueve la deforestación y los monocultivos, contribuye sustancialmente a las emisiones de gases efecto invernadero. Los bosques y praderas ricos en carbono son convertidos en “desiertos verdes” donde se destruye la biodiversidad. Pero además, al utilizar intensivamente fertilizantes y pesticidas químicos provenientes del petróleo, maquinaria y semillas transgénicas, provocan degradación del medio ambiente. La agricultura industrial contamina las fuentes de agua y causa graves daños a la salud humana.

Para enfrentar los cambios climáticos, los ecosistemas de Latinoamérica deben ser declarados fuentes de vida para el mundo, y no podrán ser destruidos ni alterados
El capitalismo industrializado ha mantenido un sistema consumista devorador basado erróneamente en la infinitud de los recursos mundiales Sólo tenemos un mundo y el sostenimiento del sistema resulta inviable para toda la humanidad a corto plazo.
Los países industrializados tienen que asumir su responsabilidad sobre el CO2 ya acumulado en la atmósfera, por ello y por su mayor capacidad financiera y tecnológica, su reducción de emisiones en 2020 tiene que ser del 40% sobre la situación de 1990. Una reducción que debe realizarse íntegramente en su territorio, la que se obtenga de terceros países ha de contabilizarse aparte.

La destrucción masiva, la minería ilegal la cría de ganado y las madereras que inducen la deforestación de la selva están creando las condiciones para que un lapso de pocas décadas la Amazonía se convierta en un desierto. El problema no sólo es el desarrollo desmedido, la explotación agrícola y la ganadería indiscriminada o las industrias agroalimentarias trasnacionales, sino sencillamente que está en juego la existencia del ser humano, nuestra subsistencia como seres vivos.
Ponemos en la balanza la necesidad de apurar los cambios fundamentales de la sociedad. En Latinoamérica está cifrada la esperanza del planeta, en nuestras revoluciones, en nuestros esfuerzos por cambiar.
Nosotros no podemos tomar esto en juego, no podemos dudar, frente a esa esperanza que los pueblos pobres y oprimidos del mundo han puesto en América Latina.
sylviaubal@gmail.com